domingo, 29 de septiembre de 2013

FINAL


Abrí los ojos, todo muy familiar, la habitación, las paredes, la cama, pero tenía una sensación diferente todo era mas grande, la ventana cerrada apenas si dejaba pasar la luz del día pero la cama me daba la impresión que había crecido, y que era mucho mas alta que cuando me había acostado la noche anterior, se estaba bien bajo las suaves sábanas todo era muy cálido, volví a dormirme.

La voz de mi madre me sobresaltó ¡vamos levántate! que perderemos el tren!, estaba soñando, mi madre entró en la habitación y abrió la ventana, yo tenía 10 años y me decía que nos íbamos a la gran ciudad que me tenía que levantar o perderíamos el tren.

No salía de mi asombro, no podía ser ¡estaba soñando!, le dije a mi madre que me pellizcara y me miró como si yo no estuviera allí, anda deja de decir tonterías y levántate que vamos a llegar tarde y no hay otro tren hasta mañana.

No podía ser todo había sido un sueño, o era esto un sueño dentro de otro, tenía la conciencia muy clara de que hoy era el día en que se iba a firmar la venta de mi casa, y de pronto se había convertido en la casa de mis padres, pero es que estaban ahí, reales, vivos, y yo volvía a ser el niño que con tanta ilusión se había ido hace 20 años a la gran ciudad, no podía ser, ¿dónde estaba la realidad? mis primeros años de vida y de mi familia que yo mismo, ( Mi Familia, dejó de serlo apenas culminamos la cuesta desde la que ya no se veía el pueblo cuando nos fuimos hace 20 años).
Ese hombre era como mi conciencia me hacía sentirme culpable no me acordaba de mi pueblo de sus gentes había renunciado a todo me sentí angustiado y solo fueron unos segundos entre mi pregunta y la respuesta del vecino y parecía que había pasado horas

vi. a mi padre pasar frente a la puerta de mi habitación ¡ era él, llevaba la misma ropa de hace 20 años, cuando nos fuimos a la ciudad y abandonamos el pueblo al que mis padres nunca volvieron, mi padre iba cerrando las dependencias de la casa, su mirada estaba perdida su gesto era tosco como si no quisiera irse, igual que hace 20 años, pero ¿qué estoy diciendo? Si yo solo tengo 10 años, ya me parecía a mí que todo era más grande, y mi madre dándome prisa ¡vamos, vamos!, que no llegaremos.

Estaba atónito, no podía creerlo, yo no quería volver a cometer el error de hace 20 años, no quería irme a la ciudad, quería seguir viviendo en el pueblo, sabía que la ciudad no era apta para vivir, lo sabía muy bien había vivido 20 años en ella, y ahora además iba a perder mi casa, la casa de mis antepasados dentro de unas horas habría que firmar la venta y aquí estaba yo soñando con que mi madre me da prisa para irme a la ciudad exactamente igual que hace 20 años, seguro es un sueño, volví a taparme y cerré los ojos esperando despertar de verdad.

¡Pero niño no te he dicho que te levantes!, me increpó quitándome las sábanas, ¡vamos arriba es tarde!, no podía creerlo de nuevo despierto y seguía siendo un niño y mi madre estaba ahí gritándome cuando entró mi padre en la habitación, se sentó en el borde de la cama y me llamó.

¿Qué te pasa? Ayer estabas muy contento de ir a vivir a la gran ciudad, acaso ya no quieres ir a un colegio con calefacción, vivir en una casa con comodidades, estar siempre rodeado de gente, ver mundo, viajar, poder ir al cine, acaso no recuerdas la ilusión que tenías por todo ello, no recuerdas.

No sabía que decir, era mi padre quien me tenía sentado sobre sus rodillas diciéndome algo que no recordaba, mis recuerdos eran de una mirada triste el día de la partida

Vamos vístete tu madre está poniéndose nerviosa no vamos a llegar a coger el tren.

Pero yo no quiero irme, dije, mi madre se quedó petrificada, la mirada de mi padre se iluminó.

Tampoco recordaba nada de eso cuando me fui a la ciudad hacía ahora 20 años, empecé a sospechar que algo no estaba en su sitio.

Mi madre me acarició la cara y vi una lágrima que forzaba por alcanzar el exterior, mi padre miró por la ventana, para ocultar sus ojos llorosos.

No quiero irme, volví a decir en voz alta, quiero quedarme esta es mi casa, aquí está todo lo que quiero aquí estáis vosotros y mis amigos aquí quiero vivir toda mi vida.

No me reconocía yo que había provocado la decisión de mis padres de ir a la gran ciudad para que tuviera mejores oportunidades rechazándola, sin duda no era yo el que hablaba, o seguía soñando.

Empecé a sospechar que estaba despierto, y que todo lo demás si había sido un sueño, la casa no tendría que venderla, no había una empresa que la quería convertir en hotel, nunca había estado en la gran ciudad, ni había ido a la universidad, ni me había convertido en un ser anónimo que solo tenía un sueño el conseguir un apartamento en la playa, todo eso era el sueño y esto realidad, y sabía los que nos iba a pasar si emprendíamos ese viaje, la calle oscura la soledad de mis padres, mis temores, la muerte lenta la causa de su identidad perdida, mi egoísmo, mis éxitos en el trabajo que no eran sino el sacrificio de mis padres.

Lo sabía todo, sabía lo que iba a pasar y tenía que evitarlo, de vivir una vida llena de sorpresas en vez de conocer el futuro, solo debía insistir mis padres me miraban fijo, no daban crédito a mis palabras,

¿Qué has dicho?, que no quiero irme que quiero seguir viviendo aquí, con vosotros y siempre, se abrazaron, me abrazaron, mi padre cogió mi mano la apretó con fuerza con mas cariño del que nunca antes había notado en sus escasas caricias, mi madre se arrodilló me besó, su beso era cálido, muy cálido, y lleno de amor como siempre, pero esta vez fue distinto, había algo distinto.

Los cogí de la mano y fuimos hacia la puerta de nuestra casa, ¡nuestra casa! entraba una luz que me pareció muy cálida,


Que bien se está en casa ¿verdad?, pregunté..

domingo, 22 de septiembre de 2013

EL DESPERTAR

Habían pasado 20 años desde que nos fuimos del pueblo, en ese tiempo no había sentido ninguna nostalgia de volver a pisar sus calles sentir sus olores o recordar a las gentes con las que viví mis primeros años, era muy joven cuando me fui , no se muy bien que nos llevó al camino de la emigración a emprender la huída la aventura de la inmigración, pronto olvidé aquél pueblo, recordaba las incomodidades de la casa familiar, el único foco de calor en invierno era la cocina, y los inviernos eran fríos.

El tiempo parecía haberse detenido, las mismas calles, las mismas casas, no me fue difícil encontrar la mía, todavía en un resquicio de mi cerebro estaba grabada la situación, y en 20 años apenas recordaba haberme acordado de la casa familiar que lo fue hasta casi los diez primeros años de mi vida.

Hacía mucho tiempo que la puerta de mi casa no se abría, me sorprendió el recordar aquél edificio como Mi Casa, nunca en los veinte años desde mi partida había tenido un sentido de la propiedad como en aquél momento, Mi casa, la de mis padres y antes de mis abuelos, llegué a dudar si aquella era realmente la casa en la que había nacido dudé al abrir la puerta, tal vez temiendo encontrar muchos fantasmas entre sus muros, 20 años eran muchos años para que un edificio se conservara en condiciones, las dudas eran tales que pregunté a una persona que pasaba por la calle.

Su respuesta fue para mi un impacto, como si recuperara la memoria de las dos últimas décadas, tuve además un sentimiento de culpabilidad, de haber desperdiciado mis recuerdos, de haber dejado que mis raíces se secaran, sentí remordimiento por el olvido al que había sometido al pueblo del que incluso renegaba en la ciudad ocultando mi origen el sitio donde nací, como si sintiera vergüenza de mi pueblo, ahora no se porqué mis recuerdos eran nítidos y mis raíces cobraban vida, a la vez que un sentimiento de traición a esas gentes a mis antepasados.

¡Cuanto tiempo sin saber de vosotros!,¿que ha sido de tu familia?, ¿viven tus padres?, ¿te has casado?, tantas preguntas a las que debería responder sentí vergüenza desasosiego, porqué había renunciado durante tanto tiempo a mis recuerdos de niñez, porqué había querido borrar de mi mente a aquellas gentes, sus casas, sus calles, el entorno, sus vivencias que fueron las mías durante diez años, los primeros de mi vida, los que dicen que marcan esos que yo había borrado casi de mi memoria y que ahora venían agolpados, pidiendo paso y un hueco en mi atormentado cerebro.

¿No te acuerdas de mi?, la mirada me traicionó no reconocía a aquél hombre que seguro sabía mas cosas de mis primeros años de vida y de mi familia que yo mismo, ( Mi Familia, dejó de serlo apenas culminamos la cuesta desde la que ya no se veía el pueblo cuando nos fuimos hace 20 años).
Ese hombre era como mi conciencia me hacía sentirme culpable no me acordaba de mi pueblo de sus gentes había renunciado a todo me sentí angustiado y solo fueron unos segundos entre mi pregunta y la respuesta del vecino y parecía que había pasado horasincluso, es como si el tiempo se hubiera detenido para permitirme poner un poco en orden mis pensamientos.

Pero responde muchacho me dijo que ha sido de tus padres, fallecieron, dije, mi padre hace unas semanas mi madre ya hace años que nos dejó

No sabía nada continuó, claro que desde que dejasteis el pueblo nunca mas se supo de vosotros, esas palabras me parecieron como una daga desgarrando mi alma, si es que la tenía, al menos parecía como si la estuviera recobrando, hace apenas unas semanas no habrían significado nada, sin embargo cada palabra del vecino venía a abrir mas mis heridas a sentir que nunca tendría el tiempo necesario para recobrar lo perdido, mi memoria, mi niñez, mis orígenes, sentí como si no tuviera derecho a tener orígenes, no me los había ganado.

Pero que haces aquí hijo, este hombre tiene la facultad de abrir mas mis heridas y echarles sal para que no cicatricen, pensé, no sabía que había venido a culminar la mayor traición a mis antepasados y a mi mismo, estaba allí citado para vender mi casa

Con la venta sacaría suficiente para la entrada de un apartamento tipo colmena con paredes de papel y alejado de la playa, lo iba a cambiar por una casa con historia, de recios muros de piedra seguramente labrados por las manos de algunos de mis antepasados.

Que te pasa muchacho, estás pálido, no se tal vez sea la altura o la pureza del aire, no estoy acostumbrado a respirar aire tan puro

No será que te estas arrepintiendo de lo que vas ha hacer, ¿cómo sabe ud lo que voy a hacer?, mira hijo, ¡no me llame hijo ¡, yo no soy su hijo, mira muchacho, ¿así está bien?, preguntó con cierta malicia, esto es un pueblo y aquí nos enteramos de todo, se y sabemos que vas a vender la casa, sabes, tenemos mucho tiempo, aquí, corre de forma distinta, salimos a la calle comentamos lo que pasa por el pueblo, y por tu casa, la de tu familia , nos preguntaron hace unos meses, aún debía vivir tu padre .

Aquellas palabras sonaron cual dardos envenenados.

viernes, 20 de septiembre de 2013

LA PRIMERA MAÑANA

Salí corriendo de la habitación para ver la calle a través de la ventana, el impacto fue impresionante, nada, no había calle solo una pared al otro lado con otras ventanas parecidas a la mía un espacio que pronto me enteré se llamaba patio de luces, ¿donde estaban las luces? me pregunté.

Iba de sorpresa en sorpresa, había que ir a la carbonería de la esquina a buscar carbón para calentar un poco la cocina y hacer la comida, mi madre me puso el dinero justo envuelto en el pañuelo y me mandó a comprar con un capazo sucio que había bajo la cocina, llegué exhausto, ¡y me quejaba de cuando tenía que salir al corral a por leña en el pueblo!



Mi padre ya hacía horas que se había ido a su trabajo era el primer día, no sabía muy bien en que iba a trabajar, pero estaba seguro que siempre sería mejor que el del campo en el pueblo, aunque nunca le oí quejarse de su dureza, envejeció muy rápido y mi madre también.


Pero yo era feliz o debía serlo, por fin llegué al portal de casa en el cuarto piso mi madre ya estaba impaciente por mi tardanza, encendió el fuego nos acercamos al calor de la cocina y nos miramos.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

LA CIUDAD

Ni resultó tan grande, ni tenía tanta luz, ni tanto color en sus calles, ni las gentes corrían y reían por sus calles, la realidad resultó decepcionante, nadie vino corriendo a darnos la bienvenida, la gente se mostraba un tanto arisca y antipática cuando mi padre preguntaba por la calle donde íbamos a vivir, apenas gruñidos por gentes encerradas en si mismas, sin compartir con nadie, era como si no se conocieran, y lo peor daba la sensación de que a nadie le importaba lo que sucedía.

El siguiente paso cuando por fin llegamos a nuestro destino no fue mucho mejor, una calle sombría, sin apenas iluminación, una casa que mas parecía una ruina que un lugar digno para vivir, cuatro pisos había que subir por una escalera lóbrega antes de llegar a unos aposentos no mucho mejor que las cuadras de mi casa del pueblo, con un frío que helaba el aliento, apenas unos catres y una cocina de carbón, carbón que había que comprar en la esquina y subir hasta el cuarto piso, mi paraíso empezaba a desmoronarse, pero solo tenía 10 años y seguro que lo superaría.

Mis padres se miraron y me miraron a mi, se cogieron las manos y las apretaron, dijeron entonces algo que tarde en comprender, todo sea por el futuro del chico, sus miradas habían perdido el brillo que tenían en el pueblo, parecían adormecidos, habían perdido en unas horas la alegría, también tarde mucho tiempo en descubrirlo.

La primera noche fue espantosa, no había manera de conciliar el sueño, ruidos, ¿de donde podían salir tantos ruidos?, la noche estaba llena de ruidos, las cañerías no paraban, el ir y venir por las escaleras, las puertas que se abrían y cerraban continuamente, los pasos, pasos que parecían estar dentro de casa, discusiones de los vecinos, risas, los ronquidos del tercero sonaban dentro de mi casa en mi habitación tanto que sentí miedo, estaba seguro que alguien mas dormía conmigo en la habitación, en mi cama..


Pero ya había olvidado la tranquilidad del pueblo, ni siquiera la añoraba, aquí había vida en el pueblo las noches eran como en un cementerio silenciosas como si nadie habitara el lugar aquí al menos se percibía la vida, aunque eso si un poco ruidosa.

lunes, 16 de septiembre de 2013

EL VIAJE

Era mi gran aventura, ¡nos íbamos a la ciudad!, lejos del pueblo, nuestro destino, ¡un sueño!, LA CIUDAD, solo la había visto alguna vez en el cine, viejas películas que de vez en cuando se proyectaban en el pueblo

Ahora todo sería distinto, la gran ciudad estaba al alcance de mi mano, de mis sueños, sus calles adoquinadas, no de tierra, llenas de gentes desconocidas que te permitían pasar desapercibido, en mis sueños veía esas calles iluminadas, gente y mas gente, muy pronto no sería un sueño, sería realidad, por fin dejaría de ver siempre las mismas caras, las calles sucias y embarradas cuando llovía, me alejaría de la oscuridad nocturna, del frío en invierno.

 El viejo autobús que venía una vez semana nos llevó hasta la estación de ferrocarril llegó la máquina, humeante, seguida por los vagones tan lleno de vida con pasajeros que esperan subir para ir a alguna parte me pareció ver una luz al final del túnel y la ciudad todavía lejana se me antojaba la explosión luminosa que me sacaría para siempre de fondo del túnel donde había transcurrido toda mi vida.

Subimos al tren, nos acomodamos en uno de los vagones repletos, maletas atadas con cordeles donde estaban todas nuestras pertenencias, escasas pertenencias, el dinero también escaso que mis padres custodiaban y a cada momento palpaban para comprobar que estaba en su sitio, nunca me percaté de las miradas de mis padres, de la nostalgia por lo que dejaban atrás, ellos sabían que nunca volverían, que dejaban una parte muy importante de sus vidas que estas quedarían, rotas para siempre, tendrían que aprender a vivir de otra forma, tardé muchos años en comprender la angustia que envolvía a mis padres, comprender aquél momento que para mi era de liberación y para ellos de ruptura

¡Mira!, le decía a mi madre, calles sin barro, ella me sonrió, su sonrisa era más de pena que alegría su único consuelo era mi alegría, pensar que gracias a ese sacrificio yo tendría el porvenir que a ellos se les negó.


El viaje fue largo lleno de interrupciones, el tren lento e incómodo, asientos de madera, el humo de la máquina se metía en la garganta y en los túneles apenas se podía respirar, pero era mi libertad, era el sueño acariciado en mis cortos años de vida salir del encierro del pueblo, ir a la libertad de la ciudad, todo estaba a punto de cumplirse apenas unas horas como mucho un día me separaba de ver culminado el ,mejor de mis sueños, ¡LA CIUDAD!..........

jueves, 22 de agosto de 2013

LA RESIDENCIA QUE PUDO HABER SIDO Y NO FUE

foto archivo: inauguración plaza de los Reyes, al fondo la estructura de la residencia
21 octubre 1993
Hay temas que parece no interesar demasiado y quedan enquistados, nadie levanta la voz, tal vez porque todos son culpables o tienen parte en el desaguisado.
Concretamente: “La Residencia”, ahí está, amueblada, equipada, obras finalizadas, y ahí sigue un año después sin uso ni expectativas de que algún día pueda llegar a tener utilidad, cosa por otra parte poco probable.
En 1991 se inició una obra que ha durado más que la construcción de algunas pirámides de Egipto, son ya 22 años desde que se anunció el inicio de la construcción de una residencia impulsada por el Ayuntamiento.
Desde su inicio las cosas no fueron bien, en octubre de 1993, hacía ya dos años del inicio de las obras, en la fotografía de la inauguración de la plaza de los reyes, la reina preguntó al alcalde: “que es ese edificio”, Mariano Gómez, alcalde en ese momento, le contestó que era la residencia para la tercera edad y que pronto estaría en uso, en la foto se aprecia que estaba ya la estructura acabada.
Veinte años después y veintidos desde que se iniciara, sigue siendo un edificio inútil, sin uso y lo peor, sin posibilidades de que llegue a tenerlo algún día.
Cinco alcaldes, otros tantos arquitectos y un buen número de empresas, no han sido capaces de finalizar y dar uso a ese edificio, y otra cuestión, cuanto ha costado, ni se sabe, y si se sabe parece que da vergüenza decirlo, es posible que entre un desaguisado y otro, entre unas reformas y contra reformas, en indemnizaciones a empresas que no cumplieron pero hubo que pagarles, la cosa supere los seis millones de euros, y todo para que ahora no se pueda conseguir la certificación y puesta en uso.
Parece, o se desprende que hay defectos insalvables, defectos de construcción que impiden su apertura o cuando menos sacarla a concurso para ver si hay suerte y alguien quiere hacerse cargo de semejante bodrio.
En marzo de 2012, fuimos Jesús Senante, alcalde en funciones en ese momento, y yo mismo a la consejería de bienestar social, nos entrevistamos con Cristina Gavín, entonces directora general de dependencia.
Casi una hora de reunión en la que le contamos como estaba la residencia, a la vez que solicitamos el conveniar una serie de plazas para hacer viable la apertura, después de mucho hablar nos dijo que eso no era competencia suya que lo era del IAS, pero que ella mismo hablaría con el director gerente y en breve nos convocarían a una nueva reunión, eso si, nos advertía, la solución no pintaba bien, que no había dinero y se estaban rescindiendo acuerdos con otras residencias.
Salimos de allí un tanto apesadumbrados, pero siempre con la ilusión de poder hablar con el gerente del IAS y tal vez llegar a algún acuerdo.
Pasó el tiempo y nada de nada, es más a los pocos meses Cristina Gavín fue nombrada directora gerente del IAS.
Bueno, nos dijimos, ahora nos llamará, y como mostró interés, cuando no era su competencia, ahora que puede tomar la decisión tal vez sea posible.
Una vez más, no hubo ni reunión ni nada parecido, silencio total.
Hacia el verano de 2012, se amuebló y equipó la residencia, quedó lista para su uso, salas de estar, gimnasio, comedores, habitaciones, enfermería, cocina, hasta el bar.
En noviembre, ya no era concejal, presenté mi renuncia en octubre, se realizó una jornada de puertas abiertas, mucha gente pasó a ver el edificio, a todo el mundo gustó como había quedado.
Los acontecimientos posteriores llevaron a un cambio de gobierno municipal, y la residencia de nuevo a dormir el sueño de los justos, y lo que es peor, un comentario del concejal de sanidad apuntaba a que había tantos defectos que no se podía conseguir la certificación para su apertura.
Esta nueva situación deja boquiabierto a cualquiera, la residencia ha tardado veintidos años en acabarse y se ha hecho mal, han pasado empresas alcaldes arquitectos y un buen número de concejales de obras y urbanismo, se ha gastado una considerable cantidad de recursos económicos y ahora, una vez finalizada se dice, que tiene defectos insalvables.
A uno, y a otro y a todos se nos queda cara de “haba”.

El resultado, no tenemos residencia, lo peor, nunca la tendremos, ahora habría que buscarle otra utilidad, la que se me ocurre no es publicable.

domingo, 18 de agosto de 2013

¿Y SI PROBAMOS A TIRAR TODOS EN LA MISMA DIRECCIÓN?

Acabaron las fiestas, ahora toca descanso, especialmente para los autónomos que se toman esta semana para descansar de las duras tareas del año, la cosa no da para más y una semana debe ser suficiente si no se quiere perder fidelidad en la clientela.
La última de agosto para preparar el duro año siguiente y ya en septiembre con fuerzas renovadas a ver como sigue el país, cuantos “chorizos” saldrán del armario, a la fuerza, cuanto dinero ha desaparecido de las arcas públicas, ¡cuánto se ha mamoneado!.
Los jueces y fiscalía anti corrupción están que no pueden hacer vacaciones ni en verano, y mientras tanto “los otros”, los que han dejado el país en bancarrota a disfrutar de playas, barcos, hoteles de lujo y otras delicias, eso si, si no los pillan.
Llega septiembre, el mes de los que no hicieron sus deberes durante el curso anterior y no aprobaron en junio, mes de renovados programas, de buenas intenciones, de proyectos nuevos, mes en el que los sofocos del verano se ven mitigados, mes en el que empieza la temporada de setas, que este año promete ser gloriosa, mes noveno del calendario gregoriano, mes también de revueltas y protestas, y anda que este año se promete cargado, las diferentes mareas, la verde, la negra, la blanca, todas afilando sus estrategias, programando protestas a diestro y siniestro, ¡vamos que tenemos por delante un buen mes!.
Por estas latitudes tendrán que verse algunas acciones, léase, Finca Herradura, Hotel Latorre, Residencia tercera edad y Centro de Día, ordenanzas cívicas, incluida la de peñas, preparar presupuesto municipal, vamos un rosario de temas pendientes que quedaron pendientes ante la canícula y que con el otoño tendrán que retomarse.
Habrá que darse prisa, porque en cuarto días el pilar, cuatro después, Todos Santos, y sin darnos cuenta Navidad, y es que el tiempo pasa muy deprisa, demasiado a veces, excepto cuando algo no nos gusta, entonces se relentiza hasta la saciedad, por ejemplo el verano.


viernes, 9 de agosto de 2013

DE LAS FIESTAS A SEPTIEMBRE

Llegamos a la quincena de las fiestas en la comarca, Caspe, Chiprana, Fabara, Nonaspe y Maella, bajo advocación de Santo o Virgen, Fayón así como más laica, Fiestas de verano; y es que esta población bajo aragonesa tiene sus fiestas patronales por San Sebastián, allá por el mes de enero, cuando los rigores del invierno invitan al amor de la hoguera.
Fayón se dejó muchas cosas bajo el agua del embalse de Ribarroja, tradición, el pueblo entero, Iglesia, algunas imágenes, archivo ilusión raíces y tantas otras que seguramente habrán olvidado o cuando menos aparcado en un rincón de la memoria.
Un pueblo que tenía 1600 habitantes, con una estación de ferrocarril pletórica de actividad, todo quedó bajo las aguas en aras del progreso y del bien común.
Es posible, que de no ser así, también la inmigración habría sido el destino de muchos fayonenses, su economía estaba basada en gran parte en las minas de Mequinenza y ya hemos visto su triste final, o casi, es posible, ¿porqué no?, que hoy sus calles estuvieran plagadas de casas en ruinas y con pocos habitantes, es posible.
Hoy tienen un pueblo lejos de la orilla del Ebro, la estación de ferrocarril, también les cae a desmano, si que el pueblo es amplio, de calles anchas y soleadas, limpio, ocupado, por cuatrocientos habitantes.
¿Porqué me ha salido Fayón a colación?, ¡si, por las fiestas de verano!, al ser sus patronales en invierno quedaban restringidas prácticamente a los actuales habitantes, muchos de la diáspora pidieron al Ayuntamiento unas fiestas en agosto para así poder venir y recordar aquellos años infantiles y juveniles, cuando las disfrutaban a orillas del Ebro, y así se hizo, se instauraron estas de principio de mes, sin advocaciones patronales, sin reinas ni damas , simplemente con lo necesario para disfrutar de unos días de fiesta al amor del calor veraniego.
En Fayón ya son historia, en Maella celebran a San Lorenzo, San Esteban y Santa Susana, no quede por santoral, Caspe, Chiprana y Fabara comparten al santo Roque, el que debe tener más pueblos bajo su advocación patronal, y comparten los días centrales del mes de agosto, Nonaspe optó por ponerse bajo la protección de San Agustín y la Virgen de las dos Aguas, en la última semana de agosto, y así pasado el mes octavo del calendario cumplidas las formalidades patronales de nuevo al tajo.
Que llegará septiembre, en breve, y con la resaca de los botellones festivos veremos como se aborda los conflictos caspolinos, algún día alguien de la justicia dirá algo sobre el tema de La Herradura, sobre esas presuntas, está por ver que dicen los jueces, irregularidades, que tanto han perjudicado a Caspe, a decir de los denunciantes, el Hotel Latorre, ruina, hoy, en el centro del casco urbano, estado lamentable y que dice poco a favor, de la Residencia, o lo que llegue a ser, y del Centro de Día, con una curiosidad añadida, nadie se atreve a tirar de la manta, esa obra tiene “gafe”, desde 1991 en que se inició , nadie ha sido capaz de ponerla en marcha, amueblada, equipada, y ¿ahora qué falta?, nadie da una explicación coherente, ni creíble, ¡una pena!.
En cuanto a los de antes, y los de ahora, siguen la tradición caspolina, ¡y tu más!, tanto que el ciudadano está perdiendo el interés por lo que hagan o puedan hacer, unos y otros.
Los efectos perniciosos, para unos, y beneficiosos, para otros, se están diluyendo como el vino y la gaseosa que de momento tiene muchas burbujas y al poco tiempo se “esbafa” y queda un sabor anodino en el que las dos bebidas pierden su personalidad para derivar en otra que acaba por el fregadero.

Así van discurriendo los días, lentamente, como corresponde a un clima, que en verano, invita más a la siesta que al trabajo

viernes, 2 de agosto de 2013

FIN DE LA CITA

Unos esconden la cabeza, otros se guardan el ...............
Hay días en que a uno, o sea yo, en este caso, se le suelta la risa floja, o también la sonrisa a medio morro.
Ayer no pude resistirme, fue espontáneo cuando oí al sr presidente del gobierno en el resumen, no tuve valor para verlo en directo, decía que el sr presidente desvió la atención del sufrido pueblo con el ya famoso “Fin de la cita”, hasta twiter se desbordó con una página con esa título.
Aparte los sesudos analistas tertulianos a miles y otras especies que proliferan tanto en este país, que han realizado un análisis de lo que dijo, lo que ocultó lo que no dijo y lo que quiso decir pero no se atrevió, aparte de ellos, el ciudadano se quedó con la cantinela del “Fin de la cita” y hoy por bares tabernas y lugares de compra diarios era la frase estrella.
El sr presidente consiguió el objetivo, desviar la atención hacia el chascarrillo, y esto me recuerda en un pleno caspolino, no alejado en el tiempo, cuando la cosa se estaba poniendo “Tibante”, como se dice en Caspe, salió por la tangente y dijo algo así, “lo que crispa es el color de las cortinas”, refiriéndose a las del salón de plenos del Ayuntamiento.
Esa es la frase que quedó para el pueblo, la crispación que le producía el color rojo al concejal, y poca gente recordaba el debate, ni porqué se estaba crispando la sesión plenaria ni el porqué, el color de las cortinas ganó la partida, hoy seguramente muchos recuerdan la frase, no creo que el debate.
Fin de la cita, va a ser la frase del verano y la vamos a escuchar hasta la saciedad, no si Bárcenas engañó o dejo de engañar, no si el presidente era consciente de lo que pasaba, no el debate posterior ni las intervenciones de los distintos portavoces, en la memoria colectiva quedará el ya famoso “FIN DE LA CITA”.
Es de suponer que la cosa estaba preparada, que los asesores que prepararon la comparecencia le insistieran al presidente en utilizar la frase para desviar la atención, aunque también es muy probable que fuera él mismo el inventor de la coletilla, su socarronería y su particular sentido del humor, muy gallego, es muy probable que hiciera acto de presencia.
En resumen que el 1º de agosto será reconocido como el día del Fin de la Cita, y los parlamentarios tan contentos, con las maletas en la puerta a disfrutar de sus “merecidas” vacaciones estivales.
No es por nada, pero debe ser muy agotador eso de ser parlamentario, seis o siete horas sentados sin otra cosa que hacer que aplaudir o abuchear a la señal, o cuando el portavoz hace una pausa para provocar el apoyo de sus correligionarios.

Y colorin colorado: Fin de la cita

jueves, 1 de agosto de 2013

COMPETICIÓN DATOS METEOROLÓGICOS POLÍTICA

Desde hace unos años todos los veranos la misma monserga, “las puñeteras olas de calor”, como si no fuera
normal, siempre en verano a hecho calor y nunca a pasado nada, en las horas de más intensidad no se salía al campo a segar, la gente se cubría con grandes sombreros de paja y el botijo siempre estaba a la sombra fresquita, y las gentes del campo bebían a sabiendas que de no ser así corrían el peligro de deshidratarse.
Así fue siempre y todo marchaba con normalidad, de la misma forma que en invierno hacía frío.
Hoy las cosas han cambiado, a partir de 35 grados ya es ola de calor, se recomienda a todas horas el beber agua o líquidos para no deshidratarse, y los más mayores pasan por un calvario diario, el informador del tiempo, el de los informativos, los magazines y hasta en los programas del corazón el calor abre la programación.
Hace unos años podía tener su razón, llegaba julio y agosto y la información caía a niveles de verano, no había otra cosa de que hablar, así que el calor y la meteorología era un recurso más.
Mirabas y comparabas unos años y ya tenías 15 minutos de programa resuelto, me declaro culpable de haber utilizado el recuso durante años, además alguien puso en manos de esta información la sensación térmica, y fue un juguete utilizado hasta la saciedad, de paso causabas más alarma y la audiencia subía.
¡qué decir de cuando aparecieron los múltiples programas en internet de información meteorológica, el éxtasis, comparar, sacar gráficos, mirar datos de años, incluso décadas anteriores, ¡una gozada!, y los 15 minutos se convertían en 20, y no solo eso, es que se creaba estado de opinión: “han dicho que 38, pues en mi balcón marcaba 40, anda que en el termómetro de las farmacias llegaron a los 42”, y ya teníamos conversación para la jornada.
Nos conformábamos con poco, la vida política se relajaba, las fiestas eran el objetivo, posteriormente la semana de vacaciones para descansar de tanta fiesta, y pasaba el mes de agosto plácidamente, solo el calor era motivo de discusión.
¡cómo han cambiado las cosas!, ya no se distingue entre agosto a marzo, los informativos están cargados de sucesos, choriceos y otras lindezas, no salimos de una y entramos en otra, además están las redes para enredar todo, más si cabe.

En poco tiempo las cosas cambiaron, el verano se llenaba de polémicas, los informadores del tiempo se convirtieron en estrellas de la TV, no era suficiente con dar los datos, había que interpretarlos y especialmente crear alarma, que si tantos muertos por calor, que si temperaturas extremas, mapas de intenso color rojo, medidas para no asolanarse, la competencia se puso dura, especialmente con las cuestiones políticas, las vacaciones se reducían a una o dos semanas, en resumen que la culpa de la alarma meteorológica está clara