miércoles, 18 de septiembre de 2013

LA CIUDAD

Ni resultó tan grande, ni tenía tanta luz, ni tanto color en sus calles, ni las gentes corrían y reían por sus calles, la realidad resultó decepcionante, nadie vino corriendo a darnos la bienvenida, la gente se mostraba un tanto arisca y antipática cuando mi padre preguntaba por la calle donde íbamos a vivir, apenas gruñidos por gentes encerradas en si mismas, sin compartir con nadie, era como si no se conocieran, y lo peor daba la sensación de que a nadie le importaba lo que sucedía.

El siguiente paso cuando por fin llegamos a nuestro destino no fue mucho mejor, una calle sombría, sin apenas iluminación, una casa que mas parecía una ruina que un lugar digno para vivir, cuatro pisos había que subir por una escalera lóbrega antes de llegar a unos aposentos no mucho mejor que las cuadras de mi casa del pueblo, con un frío que helaba el aliento, apenas unos catres y una cocina de carbón, carbón que había que comprar en la esquina y subir hasta el cuarto piso, mi paraíso empezaba a desmoronarse, pero solo tenía 10 años y seguro que lo superaría.

Mis padres se miraron y me miraron a mi, se cogieron las manos y las apretaron, dijeron entonces algo que tarde en comprender, todo sea por el futuro del chico, sus miradas habían perdido el brillo que tenían en el pueblo, parecían adormecidos, habían perdido en unas horas la alegría, también tarde mucho tiempo en descubrirlo.

La primera noche fue espantosa, no había manera de conciliar el sueño, ruidos, ¿de donde podían salir tantos ruidos?, la noche estaba llena de ruidos, las cañerías no paraban, el ir y venir por las escaleras, las puertas que se abrían y cerraban continuamente, los pasos, pasos que parecían estar dentro de casa, discusiones de los vecinos, risas, los ronquidos del tercero sonaban dentro de mi casa en mi habitación tanto que sentí miedo, estaba seguro que alguien mas dormía conmigo en la habitación, en mi cama..


Pero ya había olvidado la tranquilidad del pueblo, ni siquiera la añoraba, aquí había vida en el pueblo las noches eran como en un cementerio silenciosas como si nadie habitara el lugar aquí al menos se percibía la vida, aunque eso si un poco ruidosa.

lunes, 16 de septiembre de 2013

EL VIAJE

Era mi gran aventura, ¡nos íbamos a la ciudad!, lejos del pueblo, nuestro destino, ¡un sueño!, LA CIUDAD, solo la había visto alguna vez en el cine, viejas películas que de vez en cuando se proyectaban en el pueblo

Ahora todo sería distinto, la gran ciudad estaba al alcance de mi mano, de mis sueños, sus calles adoquinadas, no de tierra, llenas de gentes desconocidas que te permitían pasar desapercibido, en mis sueños veía esas calles iluminadas, gente y mas gente, muy pronto no sería un sueño, sería realidad, por fin dejaría de ver siempre las mismas caras, las calles sucias y embarradas cuando llovía, me alejaría de la oscuridad nocturna, del frío en invierno.

 El viejo autobús que venía una vez semana nos llevó hasta la estación de ferrocarril llegó la máquina, humeante, seguida por los vagones tan lleno de vida con pasajeros que esperan subir para ir a alguna parte me pareció ver una luz al final del túnel y la ciudad todavía lejana se me antojaba la explosión luminosa que me sacaría para siempre de fondo del túnel donde había transcurrido toda mi vida.

Subimos al tren, nos acomodamos en uno de los vagones repletos, maletas atadas con cordeles donde estaban todas nuestras pertenencias, escasas pertenencias, el dinero también escaso que mis padres custodiaban y a cada momento palpaban para comprobar que estaba en su sitio, nunca me percaté de las miradas de mis padres, de la nostalgia por lo que dejaban atrás, ellos sabían que nunca volverían, que dejaban una parte muy importante de sus vidas que estas quedarían, rotas para siempre, tendrían que aprender a vivir de otra forma, tardé muchos años en comprender la angustia que envolvía a mis padres, comprender aquél momento que para mi era de liberación y para ellos de ruptura

¡Mira!, le decía a mi madre, calles sin barro, ella me sonrió, su sonrisa era más de pena que alegría su único consuelo era mi alegría, pensar que gracias a ese sacrificio yo tendría el porvenir que a ellos se les negó.


El viaje fue largo lleno de interrupciones, el tren lento e incómodo, asientos de madera, el humo de la máquina se metía en la garganta y en los túneles apenas se podía respirar, pero era mi libertad, era el sueño acariciado en mis cortos años de vida salir del encierro del pueblo, ir a la libertad de la ciudad, todo estaba a punto de cumplirse apenas unas horas como mucho un día me separaba de ver culminado el ,mejor de mis sueños, ¡LA CIUDAD!..........

jueves, 22 de agosto de 2013

LA RESIDENCIA QUE PUDO HABER SIDO Y NO FUE

foto archivo: inauguración plaza de los Reyes, al fondo la estructura de la residencia
21 octubre 1993
Hay temas que parece no interesar demasiado y quedan enquistados, nadie levanta la voz, tal vez porque todos son culpables o tienen parte en el desaguisado.
Concretamente: “La Residencia”, ahí está, amueblada, equipada, obras finalizadas, y ahí sigue un año después sin uso ni expectativas de que algún día pueda llegar a tener utilidad, cosa por otra parte poco probable.
En 1991 se inició una obra que ha durado más que la construcción de algunas pirámides de Egipto, son ya 22 años desde que se anunció el inicio de la construcción de una residencia impulsada por el Ayuntamiento.
Desde su inicio las cosas no fueron bien, en octubre de 1993, hacía ya dos años del inicio de las obras, en la fotografía de la inauguración de la plaza de los reyes, la reina preguntó al alcalde: “que es ese edificio”, Mariano Gómez, alcalde en ese momento, le contestó que era la residencia para la tercera edad y que pronto estaría en uso, en la foto se aprecia que estaba ya la estructura acabada.
Veinte años después y veintidos desde que se iniciara, sigue siendo un edificio inútil, sin uso y lo peor, sin posibilidades de que llegue a tenerlo algún día.
Cinco alcaldes, otros tantos arquitectos y un buen número de empresas, no han sido capaces de finalizar y dar uso a ese edificio, y otra cuestión, cuanto ha costado, ni se sabe, y si se sabe parece que da vergüenza decirlo, es posible que entre un desaguisado y otro, entre unas reformas y contra reformas, en indemnizaciones a empresas que no cumplieron pero hubo que pagarles, la cosa supere los seis millones de euros, y todo para que ahora no se pueda conseguir la certificación y puesta en uso.
Parece, o se desprende que hay defectos insalvables, defectos de construcción que impiden su apertura o cuando menos sacarla a concurso para ver si hay suerte y alguien quiere hacerse cargo de semejante bodrio.
En marzo de 2012, fuimos Jesús Senante, alcalde en funciones en ese momento, y yo mismo a la consejería de bienestar social, nos entrevistamos con Cristina Gavín, entonces directora general de dependencia.
Casi una hora de reunión en la que le contamos como estaba la residencia, a la vez que solicitamos el conveniar una serie de plazas para hacer viable la apertura, después de mucho hablar nos dijo que eso no era competencia suya que lo era del IAS, pero que ella mismo hablaría con el director gerente y en breve nos convocarían a una nueva reunión, eso si, nos advertía, la solución no pintaba bien, que no había dinero y se estaban rescindiendo acuerdos con otras residencias.
Salimos de allí un tanto apesadumbrados, pero siempre con la ilusión de poder hablar con el gerente del IAS y tal vez llegar a algún acuerdo.
Pasó el tiempo y nada de nada, es más a los pocos meses Cristina Gavín fue nombrada directora gerente del IAS.
Bueno, nos dijimos, ahora nos llamará, y como mostró interés, cuando no era su competencia, ahora que puede tomar la decisión tal vez sea posible.
Una vez más, no hubo ni reunión ni nada parecido, silencio total.
Hacia el verano de 2012, se amuebló y equipó la residencia, quedó lista para su uso, salas de estar, gimnasio, comedores, habitaciones, enfermería, cocina, hasta el bar.
En noviembre, ya no era concejal, presenté mi renuncia en octubre, se realizó una jornada de puertas abiertas, mucha gente pasó a ver el edificio, a todo el mundo gustó como había quedado.
Los acontecimientos posteriores llevaron a un cambio de gobierno municipal, y la residencia de nuevo a dormir el sueño de los justos, y lo que es peor, un comentario del concejal de sanidad apuntaba a que había tantos defectos que no se podía conseguir la certificación para su apertura.
Esta nueva situación deja boquiabierto a cualquiera, la residencia ha tardado veintidos años en acabarse y se ha hecho mal, han pasado empresas alcaldes arquitectos y un buen número de concejales de obras y urbanismo, se ha gastado una considerable cantidad de recursos económicos y ahora, una vez finalizada se dice, que tiene defectos insalvables.
A uno, y a otro y a todos se nos queda cara de “haba”.

El resultado, no tenemos residencia, lo peor, nunca la tendremos, ahora habría que buscarle otra utilidad, la que se me ocurre no es publicable.

domingo, 18 de agosto de 2013

¿Y SI PROBAMOS A TIRAR TODOS EN LA MISMA DIRECCIÓN?

Acabaron las fiestas, ahora toca descanso, especialmente para los autónomos que se toman esta semana para descansar de las duras tareas del año, la cosa no da para más y una semana debe ser suficiente si no se quiere perder fidelidad en la clientela.
La última de agosto para preparar el duro año siguiente y ya en septiembre con fuerzas renovadas a ver como sigue el país, cuantos “chorizos” saldrán del armario, a la fuerza, cuanto dinero ha desaparecido de las arcas públicas, ¡cuánto se ha mamoneado!.
Los jueces y fiscalía anti corrupción están que no pueden hacer vacaciones ni en verano, y mientras tanto “los otros”, los que han dejado el país en bancarrota a disfrutar de playas, barcos, hoteles de lujo y otras delicias, eso si, si no los pillan.
Llega septiembre, el mes de los que no hicieron sus deberes durante el curso anterior y no aprobaron en junio, mes de renovados programas, de buenas intenciones, de proyectos nuevos, mes en el que los sofocos del verano se ven mitigados, mes en el que empieza la temporada de setas, que este año promete ser gloriosa, mes noveno del calendario gregoriano, mes también de revueltas y protestas, y anda que este año se promete cargado, las diferentes mareas, la verde, la negra, la blanca, todas afilando sus estrategias, programando protestas a diestro y siniestro, ¡vamos que tenemos por delante un buen mes!.
Por estas latitudes tendrán que verse algunas acciones, léase, Finca Herradura, Hotel Latorre, Residencia tercera edad y Centro de Día, ordenanzas cívicas, incluida la de peñas, preparar presupuesto municipal, vamos un rosario de temas pendientes que quedaron pendientes ante la canícula y que con el otoño tendrán que retomarse.
Habrá que darse prisa, porque en cuarto días el pilar, cuatro después, Todos Santos, y sin darnos cuenta Navidad, y es que el tiempo pasa muy deprisa, demasiado a veces, excepto cuando algo no nos gusta, entonces se relentiza hasta la saciedad, por ejemplo el verano.


viernes, 9 de agosto de 2013

DE LAS FIESTAS A SEPTIEMBRE

Llegamos a la quincena de las fiestas en la comarca, Caspe, Chiprana, Fabara, Nonaspe y Maella, bajo advocación de Santo o Virgen, Fayón así como más laica, Fiestas de verano; y es que esta población bajo aragonesa tiene sus fiestas patronales por San Sebastián, allá por el mes de enero, cuando los rigores del invierno invitan al amor de la hoguera.
Fayón se dejó muchas cosas bajo el agua del embalse de Ribarroja, tradición, el pueblo entero, Iglesia, algunas imágenes, archivo ilusión raíces y tantas otras que seguramente habrán olvidado o cuando menos aparcado en un rincón de la memoria.
Un pueblo que tenía 1600 habitantes, con una estación de ferrocarril pletórica de actividad, todo quedó bajo las aguas en aras del progreso y del bien común.
Es posible, que de no ser así, también la inmigración habría sido el destino de muchos fayonenses, su economía estaba basada en gran parte en las minas de Mequinenza y ya hemos visto su triste final, o casi, es posible, ¿porqué no?, que hoy sus calles estuvieran plagadas de casas en ruinas y con pocos habitantes, es posible.
Hoy tienen un pueblo lejos de la orilla del Ebro, la estación de ferrocarril, también les cae a desmano, si que el pueblo es amplio, de calles anchas y soleadas, limpio, ocupado, por cuatrocientos habitantes.
¿Porqué me ha salido Fayón a colación?, ¡si, por las fiestas de verano!, al ser sus patronales en invierno quedaban restringidas prácticamente a los actuales habitantes, muchos de la diáspora pidieron al Ayuntamiento unas fiestas en agosto para así poder venir y recordar aquellos años infantiles y juveniles, cuando las disfrutaban a orillas del Ebro, y así se hizo, se instauraron estas de principio de mes, sin advocaciones patronales, sin reinas ni damas , simplemente con lo necesario para disfrutar de unos días de fiesta al amor del calor veraniego.
En Fayón ya son historia, en Maella celebran a San Lorenzo, San Esteban y Santa Susana, no quede por santoral, Caspe, Chiprana y Fabara comparten al santo Roque, el que debe tener más pueblos bajo su advocación patronal, y comparten los días centrales del mes de agosto, Nonaspe optó por ponerse bajo la protección de San Agustín y la Virgen de las dos Aguas, en la última semana de agosto, y así pasado el mes octavo del calendario cumplidas las formalidades patronales de nuevo al tajo.
Que llegará septiembre, en breve, y con la resaca de los botellones festivos veremos como se aborda los conflictos caspolinos, algún día alguien de la justicia dirá algo sobre el tema de La Herradura, sobre esas presuntas, está por ver que dicen los jueces, irregularidades, que tanto han perjudicado a Caspe, a decir de los denunciantes, el Hotel Latorre, ruina, hoy, en el centro del casco urbano, estado lamentable y que dice poco a favor, de la Residencia, o lo que llegue a ser, y del Centro de Día, con una curiosidad añadida, nadie se atreve a tirar de la manta, esa obra tiene “gafe”, desde 1991 en que se inició , nadie ha sido capaz de ponerla en marcha, amueblada, equipada, y ¿ahora qué falta?, nadie da una explicación coherente, ni creíble, ¡una pena!.
En cuanto a los de antes, y los de ahora, siguen la tradición caspolina, ¡y tu más!, tanto que el ciudadano está perdiendo el interés por lo que hagan o puedan hacer, unos y otros.
Los efectos perniciosos, para unos, y beneficiosos, para otros, se están diluyendo como el vino y la gaseosa que de momento tiene muchas burbujas y al poco tiempo se “esbafa” y queda un sabor anodino en el que las dos bebidas pierden su personalidad para derivar en otra que acaba por el fregadero.

Así van discurriendo los días, lentamente, como corresponde a un clima, que en verano, invita más a la siesta que al trabajo

viernes, 2 de agosto de 2013

FIN DE LA CITA

Unos esconden la cabeza, otros se guardan el ...............
Hay días en que a uno, o sea yo, en este caso, se le suelta la risa floja, o también la sonrisa a medio morro.
Ayer no pude resistirme, fue espontáneo cuando oí al sr presidente del gobierno en el resumen, no tuve valor para verlo en directo, decía que el sr presidente desvió la atención del sufrido pueblo con el ya famoso “Fin de la cita”, hasta twiter se desbordó con una página con esa título.
Aparte los sesudos analistas tertulianos a miles y otras especies que proliferan tanto en este país, que han realizado un análisis de lo que dijo, lo que ocultó lo que no dijo y lo que quiso decir pero no se atrevió, aparte de ellos, el ciudadano se quedó con la cantinela del “Fin de la cita” y hoy por bares tabernas y lugares de compra diarios era la frase estrella.
El sr presidente consiguió el objetivo, desviar la atención hacia el chascarrillo, y esto me recuerda en un pleno caspolino, no alejado en el tiempo, cuando la cosa se estaba poniendo “Tibante”, como se dice en Caspe, salió por la tangente y dijo algo así, “lo que crispa es el color de las cortinas”, refiriéndose a las del salón de plenos del Ayuntamiento.
Esa es la frase que quedó para el pueblo, la crispación que le producía el color rojo al concejal, y poca gente recordaba el debate, ni porqué se estaba crispando la sesión plenaria ni el porqué, el color de las cortinas ganó la partida, hoy seguramente muchos recuerdan la frase, no creo que el debate.
Fin de la cita, va a ser la frase del verano y la vamos a escuchar hasta la saciedad, no si Bárcenas engañó o dejo de engañar, no si el presidente era consciente de lo que pasaba, no el debate posterior ni las intervenciones de los distintos portavoces, en la memoria colectiva quedará el ya famoso “FIN DE LA CITA”.
Es de suponer que la cosa estaba preparada, que los asesores que prepararon la comparecencia le insistieran al presidente en utilizar la frase para desviar la atención, aunque también es muy probable que fuera él mismo el inventor de la coletilla, su socarronería y su particular sentido del humor, muy gallego, es muy probable que hiciera acto de presencia.
En resumen que el 1º de agosto será reconocido como el día del Fin de la Cita, y los parlamentarios tan contentos, con las maletas en la puerta a disfrutar de sus “merecidas” vacaciones estivales.
No es por nada, pero debe ser muy agotador eso de ser parlamentario, seis o siete horas sentados sin otra cosa que hacer que aplaudir o abuchear a la señal, o cuando el portavoz hace una pausa para provocar el apoyo de sus correligionarios.

Y colorin colorado: Fin de la cita

jueves, 1 de agosto de 2013

COMPETICIÓN DATOS METEOROLÓGICOS POLÍTICA

Desde hace unos años todos los veranos la misma monserga, “las puñeteras olas de calor”, como si no fuera
normal, siempre en verano a hecho calor y nunca a pasado nada, en las horas de más intensidad no se salía al campo a segar, la gente se cubría con grandes sombreros de paja y el botijo siempre estaba a la sombra fresquita, y las gentes del campo bebían a sabiendas que de no ser así corrían el peligro de deshidratarse.
Así fue siempre y todo marchaba con normalidad, de la misma forma que en invierno hacía frío.
Hoy las cosas han cambiado, a partir de 35 grados ya es ola de calor, se recomienda a todas horas el beber agua o líquidos para no deshidratarse, y los más mayores pasan por un calvario diario, el informador del tiempo, el de los informativos, los magazines y hasta en los programas del corazón el calor abre la programación.
Hace unos años podía tener su razón, llegaba julio y agosto y la información caía a niveles de verano, no había otra cosa de que hablar, así que el calor y la meteorología era un recurso más.
Mirabas y comparabas unos años y ya tenías 15 minutos de programa resuelto, me declaro culpable de haber utilizado el recuso durante años, además alguien puso en manos de esta información la sensación térmica, y fue un juguete utilizado hasta la saciedad, de paso causabas más alarma y la audiencia subía.
¡qué decir de cuando aparecieron los múltiples programas en internet de información meteorológica, el éxtasis, comparar, sacar gráficos, mirar datos de años, incluso décadas anteriores, ¡una gozada!, y los 15 minutos se convertían en 20, y no solo eso, es que se creaba estado de opinión: “han dicho que 38, pues en mi balcón marcaba 40, anda que en el termómetro de las farmacias llegaron a los 42”, y ya teníamos conversación para la jornada.
Nos conformábamos con poco, la vida política se relajaba, las fiestas eran el objetivo, posteriormente la semana de vacaciones para descansar de tanta fiesta, y pasaba el mes de agosto plácidamente, solo el calor era motivo de discusión.
¡cómo han cambiado las cosas!, ya no se distingue entre agosto a marzo, los informativos están cargados de sucesos, choriceos y otras lindezas, no salimos de una y entramos en otra, además están las redes para enredar todo, más si cabe.

En poco tiempo las cosas cambiaron, el verano se llenaba de polémicas, los informadores del tiempo se convirtieron en estrellas de la TV, no era suficiente con dar los datos, había que interpretarlos y especialmente crear alarma, que si tantos muertos por calor, que si temperaturas extremas, mapas de intenso color rojo, medidas para no asolanarse, la competencia se puso dura, especialmente con las cuestiones políticas, las vacaciones se reducían a una o dos semanas, en resumen que la culpa de la alarma meteorológica está clara

jueves, 25 de julio de 2013

UNA DE TRENES Y CALOR

último modelo de tren para circular por la línea de Caspe
Otro día de verano, un poco más caluroso si cabe, tal vez el más, estamos en verano y suele hacer calor, lo malo serían estas temperaturas en diciembre o enero, mientras se den en julio es que todo marcha más o menos como debe.
En verano el estío se convierte en hastío se deja pasar los días y la siesta es el objetivo, de ahí que en los países sin siesta hayan avanzado un poco más, el frío estimula el pensamiento, el calor las ganas de beber cerveza y descansar a la sombra fresquita en cualquier orilla de río o en su defecto en habitación climatizada.
No se tienen ganas ni de pelear por buenas causas, quien más quien menos hoy está pensando en que dentro de seis días empiezan sus vacaciones mientras otros tienen el mismo plazo para finalizarlas, así que los unos por los otros la casa sin barrer.
Son las siete de la tarde y todavía el sol cae de justicia, ayer nos acostamos con una terrible noticia, y nos hemos levantado con una evaluación de la desgracia mucho mayor, ochenta personas han perdido la vida, impudencia, mala conservación de la red ferroviaria, falta de medidas de seguridad, por aquello del ahorro, ¿quien sabe?, el resultado es lo terrible, ochenta personas se han dejado la vida llegando a Santiago, seguro que algunos con el objetivo de pasar el día del santo en sus calles y monumentos, tal vez para ver el botafumeiro que nunca llegarán a ver o pasar por detrás del santo por curiosidad o para pedir alguna ayuda divina, no llegaron, se quedaron a tres kilómetros de su destino.
Esta mañana he estado en la estación de Caspe, esperando la llegada del tren que viene de Barcelona y tiene como destino final Madrid, su hora de llegada eran las 12.24, entraba en la estación de Caspe a las 12.56, lo malo de esto no es que hoy haya llegado con retraso, es que lo hace a diario desde que se inició la amenaza de la desaparición de algunos trenes en la zona.
Hay algo curioso, los problemas están en el tramo entre Ribarroja y Fayón, en la zonas de mayor concentración de túneles, curioso, entre el último pueblo catalán y primero aragonés, según en el sentido que se circule.
En este tramo parece que las medidas de seguridad no son las óptimas, antes si lo eran, y así que el convoy circula a escasos 5 Km/h en el interior del túnel, incluso se para, resultado, retrasos entre 20 y 50 minutos, y los viajeros echando las muelas, y los que esperan para coger el tren mirando el reloj por si llegarán a tiempo para las gestiones para las que se desplazan.
Eso si, una voz anodina, metálica, anuncia por megafonía cada cinco minutos que el tren viene con retraso, y cada mensaje amplía el retraso de llegada, en la sala de espera conformidad, resignación, “¡ya llegará!”, se dicen los unos a los otros.
Una docena de viajeros esperan tomar el tren, y esperan que hoy esté limpio, al parecer, especialmente los baños dejan mucho que desear, el viajero entra en el baño y sale a continuación sin hacer uso del mismo, al fin es poco más de una hora y media, lo malo es para el que va a Madrid, ese tendrá que aguantar un poco más.
Es posible que esta sea la forma de quitar el servicio, cuando la gente harta deje de utilizar el tren como medio de desplazarse, procedentes de Barcelona llegaban ocho viajeros, una de ellas indignada: “voy a pedir que me devuelvan el dinero del billete, si no cumplen no tengo porqué cumplir yo”, y se dirige a taquilla con gesto airado.
El resto no dice nada, han llegado los unos y han partido los otros, cada uno sigue su camino, los más dicen: ¡y que dure!.
La vida sigue, el calor aumenta, el mes de julio se nos escapa, agosto está en el punto de mira, la playa, la montaña, el caribe, las islas del índico, EEUU, una vuelta por las ciudades imperiales europeas, los mares del sur, objetivos vacacionales, unos pocos, el resto fresquitos en casa y como mucho Peñíscola y Salou.
Y en septiembre curso nuevo, unos avanzando, otros a repetir, otros abandonar.
“La vida sigue igual........”

que cantaba Julio Iglesias

sábado, 20 de julio de 2013

LA TORMENTA DEL CLUB NÁUTICO

Archivo: bendición embarcaciones en aguas Mar de Aragón
Nos acercamos al final de julio, mes caluroso por excelencia y con dos celebraciones que marcan el ritmo fiestero de este mes de temperaturas calurosas.
San Cristóbal, la fiesta de los chóferes, fiesta en tierra, de secano, con juegos verbenas partidos de fútbol y la parte más multitudinaria, “La bendición de vehículos”, así como la más emotiva la entrega de volante de oro a un profesional de la carretera distinguido por sus propios compañeros.
La semana siguiente le toca el turno a los acuáticos, los marineros, estos la celebran en remojo, como corresponde.
Procesión terrestre, desde la ermita de San Bartolomé, en pescadores, procesión náutica, por aguas del embalse junto al puerto deportivo de Pescadores, bendición de los barcos y también imposición de distinciones, en este caso representadas por un ancla.
Con estas dos efemérides festivas nos vamos preparando para las de agosto, las patronales y de esta forma damos carpetazo fiestero al verano.
Las últimas todavía no han llegado, y cuando lo hagan lo harán sin el suficiente entrenamiento, habrá faltado la etapa de la fiesta náutica en honor a la Virgen del Carmen, patrona de los hombres y mujeres de la mar.
Tocaba este sábado y no ha sido posible, se ha suspendido, una resolución de alcaldía parece que ha sido el motivo por el que la directiva del Club Náutico ha decidido dar carpetazo a la fiesta.
Esto no es sino la parte visible del iceberg, con el club náutico hay problemas, convenios no firmados, palabras dadas que parece no se quieren reconocer, inversiones del propio club, importantes, que ahora nadie sabe que va a pasar, oscuros motivos.
Y nadie está libre de culpa, si el PSOE tenía intención de solucionarlo, tuvo dos años de tiempo, el CPC lo mismo y ahora el PP, qué decir del PAR, pero nadie parece querer dar la cara, y mientras tanto los del náutico sin saber a que atenerse.
Vaya imagen que se está dando, hay muchos socios que no son de Caspe pero optaron en su momen6to por confiar en esta ciudad para dar rienda suelta a sus aficiones náuticas, y ahora se ven en un conflicto que seguramente les hará buscar horizontes más tranquilos, ya lo ha hecho más de uno.
Se nos llena la boca hablando de las posibilidades del Mar de Aragón, del motor que puede suponer y a continuación no hacemos sino mala fama, falta de seriedad.
En las instalaciones del náutico, la Comarca, a través de su Plan de Dinamización, invirtió pasta gansa, unos 300.000 €.
y ahora nos metemos en conflictos de quien es el concesionario, si desde el Ayuntamiento no se está de acuerdo con la gestión de los actuales dirigentes deben denunciar el convenio, otra cosa es que los motivos no sean demasiado claros, que también puede ser.
El PSOE debe justificar el porqué no llegó a firmar en su día un convenio que estuvo sobre la mesa, y muchos meses, o es que también había otros motivos ocultos.
El Náutico debe hacer público sus razones, los documentos que avalen la legalidad de estar donde están, y si no es posible acuerdo entre las partes que decidan los jueces, que en Caspe tenemos mucha práctica en llevar cosas a los tribunales.
Nos estamos jugando el prestigio de la administración del recurso turístico del Mar de Aragón, y ahora no es momento, se está a la espera del acotamiento del embalse, ahí puede haber una cuestión económica importante, no quiero creer que todo esté relacionado y que se pretenda controlar por muy pocos los recursos que son de todos.
Algo no huele bien en este asunto, el pescado empieza a descomponerse antes de sacarlo del agua, lo malo del asunto es que como es costumbre en este país aquí no da explicaciones nadie en asuntos que son públicos, con recursos públicos.

Un tema que podría dar trabajo, más del que se pueda suponer, pero hay que tener voluntad de compartir y no quererse llevar todos los beneficios.

lunes, 8 de julio de 2013

UN TIRO DE PIEDRA

Hace unos cuantos años, más bien décadas, debía rondar los trece o catorce años, un día de julio, de aquellos años cuando hacía calor y no había olas de calor, cuando la TV era en BN y el tiempo lo daba Mariano Medina, y nos contaba lo de las isobaras, el anticiclón de la Azores y esas cosas de la meteorología, y lo hacía con naturalidad, sin alarmar a nadie, sin poner en vilo a los abuelos con las medidas para no palmarla con la ola de calor.
Decía que era julio, las tres de la tarde, unos cuarenta grados a la sombra, sin gorra para cubrir la testa, y con otro amigo se nos ocurrió la idea, brillante, de ir al desvío, a los túneles del Guadalope, con la intención de darnos un baño, el sol caía a plomo, pero como desconocíamos lo de las “OLAS”, pues tan ricamente, andando bajo el sol por el camino de Rimer con destino a la desembocadura del Guadalope.
Debíamos llevar dos o tres kilómetros, como mucho, y ya nos parecía que estábamos atravesando el Sahara, aquello era interminable, nadie en el camino, nadie en los campos, soledad, los dos andando bajo el implacable sol, y que aquello parecía no tener fin.
Bajo un árbol, a la sombra, un señor, que nos pareció muy mayor, nos preguntó que dónde íbamos con el calor que hacía, ¡al desvío!,contestamos, nos miró con cara perpleja, aprovechamos para preguntar si faltaba mucho, ¡no que va a un tiro de piedra!, y seguimos con ánimos renovados, buscando las sombras, tan escasas, pero aquello estaba cerca, ¡a un tiro de piedra!.
Descubrimos que los tiros de piedra pueden ser muy largos, y que ni siquiera estábamos a medio camino, ¡joder el abuelo como dispara las piedras!, nos íbamos diciendo, seguimos caminando hacia nuestro objetivo.
Cuando llegamos, no tuvimos ánimo para bañarnos, solo para iniciar el regreso lo más rápido posible, la temperatura ya había bajado, unos dos grados.

Del regreso no recuerdo nada, es ahora cuando oigo las recomendaciones, que me digo, ¡que barbaridad hicimos aquella tarde de julio!, y sin agua, sin sombrero para cubrir la cabeza, no tuvimos golpe de calor, ni deshidratación, solo que nunca más volvimos a intentar una travesía a esas horas en verano, y pasadas unas décadas me mantengo, ya tuve bastante aquella tarde en la que descubrí que un tiro de piedra en Caspe puede resultar muy largo, y que en verano y especialmente en julio, ¡hace mucha calor!.